Sueltos

  • Estoy vago para escribir, pero debería escribir un post aclaratorio sobre el del 21/junio… aunque resulta algo melancólico, como la necesidad de explicar un chiste. Eso me pasa por pretender meter demasiadas cosas en un solo post. (Uno de los aspectos podría quedar resumido en esto) Pero ampliaremos, y trataremos de ser bien claritos, ayunos de ironías y elipsis. Otro día. Hoy, no.

  • Aviso que actualicé un poco el sitio Ghibli, un par de películas más y mejores galerías de imágenes (al fin un un popup fashion).
    Ya que estamos, anoto para mi diario íntimo (bueh) tecnológico: Abandonando xhtml y empezando a escribir html-4 como se debe (mejor tarde que nunca). Aprendiendo un poco de Python (no está mal; me hice este programita en Google Apps para arrancar-¿dejaremos Perl alguna vez? Pero a Java no hay con qué darle. Y GWT promete. Y cerramos el tag nerd.

  • Dice un crítico, a propósito de no recuerdo cuál película: «…this provocative film is still haunting and irritating me days later, and that’s probably the best reaction any artist could hope to elicit with his works.»
    Es claro; de belleza, ni hablar.

  • Hace unos años, cuando el obispado argentino pergeñó la «oración por la patria», a mí me pareció bastante fea. Pasado el tiempo, y de tanto oírla en misa (supongo que los obispos la están impulsando), mi impresión ha variado, no mucho, pero algo: ahora me parece horrible. Me gustaría sobre todo saber quién fue el autor de aquello de «una nación cuya identidad sea la pasíon…» y lo de «… que desde Luján nos dice: ‘Argentina, canta y camina’». Curiosidad, nomás; y nada sana.

  • Entre los muchos tics irritantes (para mí, claro) de la derecha católica (la española, sobre todo; más afín al liberalismo que la de por acá) me tiene absolutamente harto el uso de la palabra «libertad». Ya da náuseas.
    Anotemos también una gansada de primer nivel, y muy característica, con la que topé estos días: colgar las palabras «asesino serial» del Che Guevara. Vamos, vayan a darse una ducha fría, muchachos. Y si por casualidad son católicos, con más motivo.

  • También me tienen harto los que para descalificar algo se limitan a decir que «me tiene harto». Eso no es un argumento, hombre; tus hartazgos no nos interesan, si tenés algo racional para oponer, pues a arremangarse y expresarlo.

  • Una biblioteca colombiana con algún material que puede resultar de interés. Por ejemplo, estas letras de música clásica (en el sentido amplio-vulgar de la palabra) con traducciones. Y música ficta con audio. O -más bizarro– un catálogo de vestimentas sacerdotales antiguas; y hasta un catálogo de pinturas de monjas muertas (parece título de canción de Charly García ).

  • Me fascinan estas cosas: vía Compostela, vía terceros, una recopilación de manuales escolares españoles, de variada antigüedad: una cartilla antifascista, manuales de formación cívica, urbanidad, historia, religión… No sé cuánto valor educativo habrán tenido en su momento; en otro sentido, quizás también ahora para nosotros puedan tenerlo.

  • Otro sitio web La historia del boleto de colectivo (pero… aquello de usar un blog para linkear páginas web que uno ha visto hoy día ya es medio una antigüedad, ¿no? y gracias si no es algo peor)

  • Lectura algo penosa de una novela de Balzac («El cura de aldea»). Tenía dos tomos de la Comedia Humana hace años en la biblioteca… pero a mi pesar del buen recuerdo del tipo («Ilusiones perdidas»…) este libro me está fastidiando, con su suficiencia y su nulidad (como bien decía Bloy) en materia de religión (qué deprimente esa simpatía conservadora hacia el catolicismo…). No sé si he dado con una obra floja de Balzac, o si los años han cambiado mis simpatías literarias… o si no estoy ya para leer novelas, como decía aquel. Pero no parece ser el caso: empecé en paralelo una novela de Kawabata (primer contacto) y la vengo leyendo con gusto.

  • Otras lecturas: «El canto a Bernadette», de Franz Werfel (novela sobre las apariciones de Lourdes, por un judío simpatizante); me gustó. Una de Conan Doyle (la primera de Sherlock Holmes); bueh; casi treinta años me ha llevado darme cuenta de que las novelas policiales al fin y al cabo no me interesan. Algunos ensayitos de Julio Camba, simpático. «El punto de partida de la metafísica», de J. Marechal (entiendo una muy pequeña fracción, pero huele sustancioso). Y algo más de Edith Stein; que cada vez me cae mejor.
  • # | hernan | 13-julio-2008