Cubiertos para copetín... o muerte
A continuación, un pequeño recuerdo de infancia, sumamente insulso y trivial; empeorado al final por una especie de moraleja o reflexión traída de los pelos. Queda el lector advertido. Yo tendría diez u once años. Habíamos salido con unos compañeros del colegio «al centro» de la ciudad a comprar un regalo a la maestra. Entre…
[ver más]