Solía él, por razón de la fiesta, concederles la libertad de uno de los presos, cualquiera que el pueblo pidiese. Entre éstos había uno, llamado Barrabás, el cual estaba preso con otros sediciosos por haber en cierto motín cometido un homicidio. Pues como el pueblo acudiese a esta sazón a pedirle el indulto que siempre les otorgaba, Pilatos les respondió diciendo: "¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?" Porque sabía que los príncipes de los sacerdotes se lo habían entregado por envidia. Mas los pontífices instigaron al pueblo a que pidiese más bien la libertad de Barrabás. Pilatos de nuevo les habló y les dijo: "¿Pues qué queréis que haga con el rey de los judíos?" Y ellos volvieron a gritar: "Crucifícale". Y les decía: "¿Pues qué mal es el que ha hecho?" Mas ellos gritaban con mayor fuerza: "Crucifícale". Al fin Pilatos, deseando contentar al pueblo, les soltó a Barrabás, y a Jesús, después de haberle hecho azotar, se lo entregó para que fuese crucificado. (vv. 6-15)
Beda, in Marcum 4, 44
Pilatos ofreció muchas ocasiones de librar al Salvador: primeramente poniendo a un ladrón frente a un justo, según se ve por estas palabras: "Solía él, por razón de la fiesta, concederles la libertad de uno de los presos", etc.
Glosa
Lo que solía hacer para captarse la benevolencia del pueblo, principalmente en la Pascua, que era cuando de toda la provincia de los judíos acudía el pueblo a Jerusalén. Y para que resalte la falta de justicia los judíos, se refiere la enormidad de la culpa del ladrón que prefirieron a Cristo. "Entre éstos, dice, había uno, llamado Barrabás, el cual estaba preso con otros sediciosos por haber cometido en cierto motín un homicidio". En estas palabras vemos la gravedad de la culpa, que fue un homicidio, y el modo de cometerla, que fue en medio de un motín que provocó en la ciudad. De modo que su crimen era conocido, y es por eso que estaba preso con los sediciosos.
"Pues como el pueblo acudiese a esta sazón a pedirle el indulto", etc.
San Agustín, De consensu Evangelistarum 3, 8
No es extraño que San Mateo omita decir que fueron ellos mismos los que pidieron que diese libertad a un preso, como dice San Marcos, porque nada significa que calle el uno lo que refiere el otro. "Pilatos les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?" Acaso se pregunta alguno qué palabras dijo Pilatos, si las que cita San Mateo, o las que cita San Marcos, puesto que no es lo mismo decir: "¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, llamado Cristo?" ( Mc 27,17), como dice San Mateo, que decir, como aquí se dice: "Queréis que os suelte al rey de los judíos". Porque es cierto que en Judea al rey se le llamaba Cristo, y por eso es incontestable que lo que ambos Evangelistas han dicho es que Pilatos preguntó si querían que les soltase al rey de los judíos, esto es, a Cristo. Por lo demás nada importa que omitiese San Marcos lo de Barrabás, puesto que quiso hablar sólo de lo que al Señor se refería. Por otra parte la respuesta de los judíos manifiesta claramente quién era el que querían que les soltase. "Mas los pontífices instigaron al pueblo a que pidiese más bien la libertad de Barrabás".
Beda, in Marcum 4, 44
Hasta hoy ha seguido a los judíos por todas partes su demanda, que con tanto trabajo alcanzaron, porque, habiéndoles dado a elegir, y prefiriendo un ladrón a Jesús y un asesino al Salvador, perdieron la salvación y la vida, su patria y su reino, que amaron más que a Cristo, quedando en tanto esclavos del latrocinio y la sedición, no volviendo nunca a recobrar la libertad del cuerpo ni del espíritu.
Después les ofrece Pilatos otra ocasión de librar al Salvador, diciéndoles: "¿Pues qué queréis que haga?", etc.
San Agustín, De consensu Evangelistarum 3, 8
Aquí se manifiesta ya bien claro que diciendo San Marcos rey de los judíos quiere decir lo mismo que San Mateo que dice Cristo, puesto que no se llama Cristo sino al rey de los judíos. Y en este lugar, según San Mateo, se dice ( Mt 27,22): "¿Pues qué he de hacer de Jesús, llamado el Cristo?".
"Mas ellos gritaban con mayor fuerza: Crucifícale".
Teofilacto
Observemos la depravación de los judíos y la mesura de Pilatos, por más que sea digno de condenación por no haber resistido al pueblo. "Ellos volvieron a gritar: Crucifícale", y él trata con humildad de librar a Jesús de la animadversión que había contra El, para lo cual vuelve a interrogarles. "Y les decía: Pues ¿qué mal ha hecho?" Porque buscaba la ocasión de poner en libertad al inocente Jesús.
Beda, in Marcum 4, 44
Ciegos en su loco furor los judíos no responden a la pregunta del procurador. Mas ellos gritaban con mayor fuerza: "Crucifícale", para que cumpliesen las palabras de Jeremías: "Mi heredad, se ha vuelto para mí como un león entre breñas: ha levantado la voz contra mí" ( Jer 12,8).
"Pilatos, deseando contestar al pueblo, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de haberle hecho azotar, se le entregó para que fuese crucificado".
Teofilacto
Quería satisfacer al pueblo, hacer su voluntad, y no lo que hubiera sido agradable a Dios y a la justicia.
Pseudo - Jerónimo
Aquí se presentan los dos machos cabríos: uno, puesto en libertad, es decir, el emisario, que, enteramente libre, fue arrojado con el pecado del pueblo al desierto del infierno; otro que fue inmolado como un cordero por los pecados de los que han sido absueltos. Siempre la parte del Señor es la sacrificada; la del diablo, que es el señor de aquéllos, puesto que Barrabás significa señor, se precipita desenfrenada en el infierno.
Beda, in Marcum 4, 44
Así, pues, debemos entender que Jesús fue azotado no por otro que por el mismo Pilatos, conforme a lo que dice San Juan: Pilatos prendió a Jesús, y le azotó ( Jn 19,1). En verdad es de creer que lo hizo, para que, satisfechos los judíos con sus penas y oprobios, dejaran de desear su muerte.