Archivo por meses: febrero 2011

Tres fotos de tres familias

André y Simone —doce y nueve años, tal vez menos— castañean los dientes en el tranvía y se lamentan: «¡Tenemos frío, mucho frío! ¡Y nuestros padres no quieren comprarnos medias!» Los pasajeros fulminan a la madre, la señora Weil, con sus miradas.

Había sido André el de la idea de no usar medias (calcetines) en invierno, uno de sus ejercicios de ascesis para endurecerse, y su hermana lo imitó. La madre no logró impedirlo, y una vez una mujer la insultó en la calle, al ver las pantorrillas de Simone casi azules de frío: —¡Miserable!—; desde entonces los niños se divertían montando este pequeño teatro para mortificar a su madre. Fuente: Simone Pétrement «Vida de Simone Weil»

Oxford, ~1945. Wittgenstein se asoma a la habitación, encuentra a E. Anscombe con su esposo y sus hijos rezando el rosario, y se queda mirando.

G. Elizabeth Anscombe fue una importante filósofa católica de la linea analítica -combinación poco frecuente. Medio discípula y amiga de Ludwig Wittgenstein, de quien fue ejecutor literario. Con su esposo Peter Geach —también católico y filósofo— tuvieron siete hijos. Se comenta también que Wittgenstein, poco afecto a los niños, quedo medio espantado en otra visita a los Geach-Anscombe ante el espectáculo doméstico del caos y la vitalidad infantil… (Fuente; no muy confiable, es cierto).

La abuela Pina, bajando las escaleras tras su visita al nieto enfermo, se cruza con el tío Silvio y, le da su consejo para no irritar al padre: «No le digas que son los dientes».

La abuela temía mucho a su yerno, dueño de un vozarrón imponente y unos modos bruscos. En ese momento el tipo estaba nervioso por la fiebre de su primer hijo, y la suegra había tratado de tranquilizarlo («Quizás sólo sean los dientes»). Pero su sugerencia había sido muy mal recibida… Naturalmente, el encanto de esta pequeña anécdota no es otro que el de haber adquirido una vida propia en los relatos de clan, el de formar parte de unos códigos, de un folklore familiar – «Léxico familiar» como titula la misma Natalia Ginzburg (hija del padre gritón) su libro.

# | hernan | 6-febrero-2011

Caligrafías

Hoy me arremangué y rehice la página del padre Castellani en la Wikipedia (era un mamarracho). Quizás no dure, pero no importa mucho. Es la Wikipedia. (A pesar de todo, me cae bastante bien la Wikipedia – pero eso es otro tema).

Tuve que recurrir a un par de libros de mi biblioteca. A la biografía de Randle, en particular (la verdad es que la encontré menos soportable que la última vez – quizás por el paso del tiempo, quizás porque cuando uno la abre para buscar datos objetivos son más notorios sus defectos – pero también es otro tema).

Cuestión que en alguno de mis libros, comprado usado, reencontré este papelito, con una dirección y teléfono. Siempre había dado por probable que fueran datos del mismo Castellani (sé que vivía en calle Caseros, pero no más). Pero recién ahora se me ocurre preguntarme si no será autógrafo del cura.

Menos probable, pero posible. Porque comparando con el manuscrito en la contratapa de aquella biografía, lo encuentro parecido (clickeando se ve más y mejor) ¿Qué les parece?

Estaría lindo. No es que uno sea muy fetichista con estos temas; y seguramente no escasean los manuscritos de Castellani… tampoco pienso tomarlo como un premio que me manda por la labor cumplida (no lo imagino al cura allá arriba preocupado por su imagen en la Wikipedia). Pero igual, provisoriamente, me alegro.

PS: Los que quieran aportar correcciones o sugerencias al artículo de la Wikipedia pueden pasármelas por aquí. Por supuesto, también pueden meter mano por su cuenta, si lo prefieren.

PS 2: Veo que, efectivamente, la dirección y teléfono son suyos. Que sea no autógrafo, sigo en la duda.

# | hernan | 5-febrero-2011