Archivo por meses: enero 2010

Heridas de Dios – 2

De la cita de Castellani de la entrada anterior, yo quería destacar lo que destaqué tipográficamente, lo que va en negrita. Nótese que uno podría suprimir todo el segundo párrafo, y sigue quedando una reflexión coherente (más coherente, quizás) y digna de atención y comentario (de hecho la mayoría de los comentarios que me llegaron, me parece, se refieren más bien a ese texto… mutilado). Pero a mí lo que más me interesa -en su contexto, eso sí-, es aquel inciso… disonante: «Conviértete en un herido de Dios, deja atrás a los hombres. Sé místicamente cruel contigo mismo.» Aunque no estoy seguro de entenderlo, para variar; y de entender cómo pega con el resto.

Lo de «herido de Dios»… supongo que viene a decir lo mismo que «herido por Dios»1 Como el famoso versículo de Isaías 53.

Y vendría a decir, parece, que las heridas y las injusticias que sufrimos … se las endosemos al mismo Dios. ¿Tenés un enemigo que te hizo mal, sos víctima de una injusticia no reparada? No te la agarres con tus enemigos humanos, no gastes pólvora en chimangos, agarrátelas con Dios.

Sé místicamente cruel contigo mismo. Porque mirar así las cosas implica una crueldad, como si uno renunciara a agarrarse a «los consuelos de la religión» justo en el momento en que más falta hacen.

Cuando uno es víctima de injusticia la religiosidad natural pone a Dios como refugio y defensor: Los hombres estarán en contra mía, pero Dios está de mi lado. Los hombres me hacen injusticia, pero Dios es justo – y por lo tanto está contra la injusticia que me hacen. Si los hombres quieren hacerme mal, Dios quiere hacerme bien. (Es verdad que por ahora no parece hacer mucho por defenderme, y su mano es menos visible que la mano de los enemigos… pero razones habrá, él está de mi lado y tarde o temprano se me hará justicia.)

No está mal. Pero puede ser más verdadero y más sano hacer lo otro que dice Castellani – en cierta manera, es lo que hizo Job. Dejar atrás a los hombres.

Esto podría ponerse en relación (aunque indirecta) con el concepto del «Dios que castiga» – concepto espinoso y más bien repudiado hoy por la cristiandad – y no sin buenas razones. Como sea, importa no perder de vista que atrás de todo lo que nos pasa está la mano de Dios.

Y yo también lo veo en relación con aquello que respondió santa Teresita a una novicia, cuando esta le confió su propósito de estar siempre alegre ante sus compañeras, y «sólo llorar sus tristezas ante Dios»:

¡Llorar delante de Dios! De ningún modo. No has de mostrarte triste, ante Dios mucho menos que ante las criaturas.

Porque aquello de imaginar a Dios de mi lado -en mi vereda, y enfrente de la de mis enemigos- tiende al peligro de lo imaginario y del egoísmo: consuelos privados. Hay que resistir la tentación de hacer rancho aparte con Dios.


1. Aunque la elección de preposición puede no ser significativa… según veo, «por» se usa para la causa eficiente, o agente, mientras que «de» corresponde a causa material o formal: «muerto por Mengano», «muerto de bala», «muerto de lepra», «muerto de tristeza» – para el caso, el Dios que hiere, el tipo de causa es ambiguo – eficiente… puede ser, pero no solamente, y no en el mismo plano que las otros (humanos) agentes heridores. De hecho, veo, las traducciones del versículo de Isaías vacilan entre las dos preposiciones.

# | hernan | 31-enero-2010

Heridas de Dios

… La represión del natural deseo de venganza, por razones intelectuales o por amor de Dios, produce en el alma esa «hambre y sed de justicia» a la cual se prometió la bienaventuranza. Ella es la sublimación del rencor y de la natural pasión por la vindicta; pasión por el restablecimiento del equilibrio moral. El odio a la injusticia padecida se convierte en horror de la injusticia sufrida por los otros. Los sentimientos heridos no se cicatrizan (como pasa por el olvido en las heridas pequeñas) sino que comienzan, como si dijéramos a «sangrar hacia arriba». Por eso nuestro Salvador lo comparó a una pasión tan pertinaz y luchadora como el hambre.

«Esto que me ha pasado jamás cicatrizará», se oye decir a veces. «Sí que cicatrizará», es la respuesta vulgar, a veces falsa. Tiene razón el herido muchas veces. La respuesta exacta es: «Conviértete en un herido de Dios, deja atrás a los hombres. Sé místicamente cruel contigo mismo.»

Esa herida siempre abierta nos hace solidarios del dolor del mundo; nos establece en comunidad con todos los que sufren; y hacerse solidario del dolor del mundo fruto de pecado, fue la razón de tomar cuerpo y naturaleza humana el Verbo de Dios…

Es otro texto de «Los papeles de Benjamín Benavides», de Castellani – otro de aquellos que me impresionaron al releerlos hace poco… y que no me habían dicho gran cosa en el primer contacto, años ha (¿qué habrá cambiado de una lectura a otra? ¿experiencias, estados de ánimo, o simples fluctuaciones azarosas de atención o sintonía? vaya a saber…)

# | hernan | 26-enero-2010

Ghibli – varia

Sólo para porteños: el ciclo BAFICITO proyecta durante el verano varias películas infantiles en el anfiteatro de Parque Centenario (Buenos Aires), al aire libre, gratis, a las 20:30. Se destacan El castillo de Howl (este sábado y el 13 de febrero) y Ponyo (domingo 14 de febrero). Yo vi la proyección anterior de Ponyo, y estuvo muy bien, buen sonido y video (doblaje español, eso sí). Recomendable, si el clima da.
Acá va un link para bajarse Totoro con doblaje mexicano (también incluye audio japonés). Una rareza, sólo trasmitida por TV (HBO, creo), me llevó mucho tiempo encontrarlo, y más tiempo remasterizarlo (con perdón!), procesamiento de señales, filtros, correcciones de delays, lecturas de papers incluidas… pero, bueno, cada cual se divierte a su manera. Y no quedó tan mal. Para bajarlo hace falta instalar el Pando -un programita de descargas, mayormente inofensivo.
Lindo el doblaje español de «Susurros del corazón» (Whisper of the heart -una de las mejores de Ghibli) que hicieron en España hace poco. Y tampoco están mal los de «Mis vecinos los Yamada» y «Puedo escuchar el mar«. Bien por Aurum.
Un making of Omohide Poroporo, video de 45 minutos, documental de 1992 sobre la producción de «Only yesterday – Recuerdos del ayer» (en japonés, subtítulos en inglés), con un repaso de la carrera de Takahata y Miyazaki.
# | hernan | 25-enero-2010